
Un partido cambiante. Dos jugadores bien plantados. Parejos en los números. Juan Martín Del Potro derrotó a Rafael Nadal con una potencia increíble. Nadal no estuvo en sus mejores días, pero no por culpa suya, sino por el argentino. Del Potro hizo que el número uno del mundo deba defenderse como hacía mucho no se veía. Un revés seguro y un drive potente. Un saque maravilloso, pero no sorprendente. Esas fueron algunas de las cualidades del tandilense. Le falta mejorar mucho, pero con sólo veinte años es el número 5 del planeta tenis y llegó a las semifinales del Masters 1000 de Miami.
Nadal jugó a la defensiva. Luego de estar 2-1 abajo en el segundo set y mantener su saque sacó a relucir todo su carácter. Quebró dos veces y se llevó el segundo parcial. El tercero comenzó para el manacorí, 3-0, dos quiebres a favor. Todo parecía cerrado, pero no fue así. Del Potro mejoró con el correr de los minutos, ganó tres games seguidos y se puso 3 iguales. Después, ninguno de los dos tomó la delantera, pero el que más cerca estuvo -tuvo 3 matchs points- fue el tandilense.
En el tie-break, Juan Martín demostró que a pesar del cansancio -pidió trainer cerca del final del partido- podía dar batalla. La historia terminó con final feliz para el argentino. Derrotó a Rafael Nadal por 6-4; 3-6 y 7-6 en poco más de tres horas de partido.
Mañana enfrentará al ganador de Andy Murray y Fernando Verdasco y de ganar jugaría la final con Roger Federer o Novak Djokovic.
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