
La final de la Copa Davis que se jugará el 21, 22 y 23 de noviembre enfrentará a Argentina y España, pero en estos momentos está enfrentando a los políticos argentinos debido a que cada uno piensa en sus beneficios. Daniel Scioli -gobernador bonaerense- quiere que se juegue en Mar del Plata, Juan Schiaretti -gobernador de Córdoba- en su provincia y Mauricio Macri -jefe de Gobierno de Bs.As.- en el Luna Park. Los dirigentes pretenden utilizar el certámen de tenis como vidriera al mundo y para obtener ingresos económicos, pero los verdaderos dueños de la decisión deberían ser el técnico Luli Mancini y los jugadores, ya que son los que enfrentarán a los españoles. Como pasa desde hace más de 50 años la política se mezcló con el deporte, pero esta vez no son los Juegos Olímpicos ni los Mundiales de fútbol, sino que ahora es la Copa Davis.